Dermatitis atópica ¿Qué es? ¿Cómo tratarla? ¿Se puede prevenir?
Hola otra vez amigas y amigos!

Hoy hablamos de un tema que, para los niños y para las madres y padres con niños que lo padecen, supone un gran trastorno, aunque, en la mayoría de los casos, se trate de una dolencia leve. La dermatitis atópica (en adelante DA).

¿Qué es la DA más conocida como piel atópica?

Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de la piel. Una reacción ante un cuerpo extraño, en jerga médica un antígeno, que desencadena una respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo. Es decir, el cuerpo reacciona ante lo que considera una agresión (provocada por este antígeno desconocido) y se produce una respuesta inmunitaria que provoca el brote inflamatorio (las células T o linfocitos T que son una de las muchas encargadas de proteger al cuerpo del ataque de los microbios, reaccionan ante el antígeno). La DA es una enfermedad alérgica ya que el sistema inmunitario reacciona ante un cuerpo extraño (antígeno). Sin embargo, ya se sabe que, en muchos casos, los pacientes desarrollan anticuerpos contra células de su propio organismo, con lo que se puede considerar que la DA está a medias entre una enfermedad alérgica y una autoinmune.

Conviene aclarar en este punto que existe una predisposición genética clara a padecer DA, entre un 70 y un 80% de los pacientes con DA presentan antecedentes familiares de la enfermedad (fuente Bibliografía 1), con lo que si no tenemos antecedentes en la familia será más raro que uno de nuestros hijos la padezca y viceversa. Esta predisposición genética ha sido demostrada científicamente en multitud de estudios como este (está en inglés): Susceptibility loci for atopic dermatitis on chromosomes 3, 13, 15, 17 and 18 in a Swedish population M. Bradley1,2,z, C. So¨derha¨ll1,z, H. Luthman1,{, C.-F. Wahlgren2, I. Kockum1 and M. Nordenskjo¨ld1,*

¿Qué le pasa a la piel?

Muy básicamente su piel presenta microfisuras que permiten tanto la pérdida de agua, como la entrada de antígenos que provocan la respuesta inmune del organismo.

¿Qué pronóstico tiene la enfermedad? ¿Es grave?

Bueno chicas y chicos aquí viene vuestro gran alivio, el tiempo. Normalmente solo entre un 20 y un 25% de los casos presentan síntomas persistentes una vez pasada la pubertad, y más del 60% de los casos se resuelven antes de los 7 años. (fuente Bibliografía 1) Si bien la mayoría de estos niños tendrán problemas posteriores de alergias oculares, respiratorias, o alimentarias. En cualquier caso, la DA es una dolencia, generalmente leve, que no compromete la vida ni la salud del niño a largo plazo, sin embargo si que supone un gran trastorno en la vida familiar, ya que, la incomodidad es mucha, picor, dolor, enrojecimiento, etc. y todo esto deriva en problemas de sueño, tanto del bebé como de los padres, problemas para relacionarse, en el colegio, etc.

Por lo tanto, no es una enfermedad grave, en la mayoría de los casos los síntomas desaparecen a partir de la pubertad, pero si que genera trastornos serios y de difícil solución en el núcleo familiar y en el día a día del niño.

¿Cómo se desarrolla la enfermedad?

Se trata de una dolencia que aparece de súbito, normalmente después de los 3 meses y antes de los dos años de vida, y evoluciona según el niño crece.

Fase lactante (hasta los dos años): Las lesiones empiezan, generalmente en la cara, mofletes y frente distribuyéndose posteriormente por el cuero cabelludo, la piel de las rodillas y los codos y el abdomen. En esta fase las lesiones son rojeces con fuerte picor llegando a formar costras.

Fase infantil (hasta la pubertad): Las lesiones se convierten en una capa de piel más gruesa y dura que acentúa los pliegues, como si se formara una corteza, con un aumento de la sequedad considerable. En esta fase las lesiones se localizan sobre todo en los pliegues de las articulaciones, rodillas, codos, muñecas tobillos e incluso en los dedos.

¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se que mi bebé tiene DA?

La DA es una enfermedad relativamente fácil de diagnosticar, por supuesto, su diagnóstico corresponde únicamente al pediatra. Sin embargo te daré las claves para que sepas detectarla y avisar a tu médico.

Si tu niño presenta rojeces o descamación en las zonas que he descrito anteriormente, picor intenso, y estos síntomas aparecen periódicamente o se mantienen en el tiempo, coméntaselo a tu pediatra, él será el que te diga si se trata de DA o cualquier otro tipo de lesión de la piel.

Criterios Hanifin y Rajka: Son una serie de criterios para el diagnóstico de la DA:

Fuente: Hanifin JM, Rajka G. Acta Dermatol Venereol. 1980;92(Suppl):44-7. Haz click en la tabla para ampliar


Muy bien, hasta aquí si tu hijo ya tiene DA diagnosticada de poco te he podido ayudar porque todo esto ya lo sabrás. Así que a partir de ahora vamos a ver que podemos hacer para facilitarle la vida a nuestra nena o nene y, por ende, a nosotros mismos.

¿Se puede prevenir la DA?

Desgraciadamente la aparición de la DA no se puede prevenir, si bien, si que podemos hacer que sus brotes remitan antes e incluso que tarden más tiempo en aparecer. ¿Cómo?

Como ya sabéis la DA es una dolencia alérgica, por tanto, la principal manera de evitar la aparición de un brote es evitar provocarlo reduciendo el contacto de la piel con posibles alérgenos. Una vez comprendido esto, debemos elaborar una rutina de higiene, cuidado e hidratación de la piel. Se trata de una dolencia crónica y es fundamental que el cuidado sea igualmente crónico, debemos insistir y hacer del cuidado una rutina, más adelante veremos cómo. Por último tenemos el tratamiento farmacológico en el que distinguiremos la fase crónica de la aguda.

  1. Reducir el contacto con alérgenos o elementos irritativos o agresivos para la piel
  2. Establecer una rutina de higiene e hidratación de la piel
  3. Tratamiento farmacológico
    • Fase crónica
    • Fase aguda

1) Reducir el contacto con alérgenos o elementos irritativos o agresivos para la piel

En este caso es importante huir de la sudoración y el calor excesivo que son dos desencadenante del proceso inflamatorio. Por lo tanto debemos usar (tanto nosotros, como para la cama y, por supuesto, los niños) ropa fresca, que transpire (ropa 100% algodón o lino, sin fibras sintéticas), vigilar la calefacción en la casa, intentar que el niño no lleve mucha ropa encima durante demasiado tiempo. Los niños deben usar ropa holgada, que no les apriete o haga marcas en la piel, es conveniente retirar todas las etiquetas, y si detectas que alguna prenda les causa rojeces en una zona determinada deséchala.

El lavado de la ropa se debe hacer con detergentes específicos o jabones sin detergente (No te recomiendo usar jabones porque te tocará lavar a mano y no tiene sentido hacerlo habiendo buenos detergentes suaves e hipoalergénicos). Actualmente en el mercado hay varias marcas que los ofertan Norit® Bebé, Nuk® Detergente, etc. No es recomendable el uso de suavizantes. Si tu lavadora tiene un programa antialérgico utilízalo (ojo con que las prendas sean compatibles no quiero que se te tiña toda la ropa!!) y si no lo tiene lávala con el agua muy caliente. ¿Estos detergentes son más baratos? pues no, y es que uno de los principales problemas para el tratamiento de la DA, y por lo que su incidencia es mayor en los estratos socioeconómicos más bajos, es el alto coste que tienen sus medidas preventivas.

Debes llevar a tu peque a un alergólogo para realizar las pruebas de alergia y saber a ciencia cierta los alérgenos que debes evitar.

En cuanto a la alimentación, a priori podría parecer que eliminando de la dieta alimentos tradicionalmente alérgenos como el huevo o la leche, los conservantes, colorantes, etc., la enfermedad pudiera remitir o mejorar, sin embargo no hay evidencia científica que avale este supuesto y lo que si se podría producir son enfermedades derivadas de la carencia de alimentos esenciales. Nuevamente el sentido común se debe imponer, si tu hijo toleraba bien los alimentos antes de la aparición de la DA ¡No dejes de dárselos!. NO SIGAS NINGUNA DIETA que leas por ahí, ni ningún consejo de una madre con un hijo con piel atópica, cada niño, como cada caso, es distinto. Los únicos alimentos que debes eliminar de la dieta son los que el alergólogo o el pediatra te diga basados en el resultado de un estudio alergológico. Se corre el riesgo de una sobrerreacción al volver a introducirlos en la dieta.

Los alérgenos ambientales si que pueden suponer un problema, si tu niña o niño es alérgico a los animales debes eliminar el contacto, si tienes gato o perro, lo ideal es que se encargue otro familiar de su cuidado. Así mismo si es alérgico a los ácaros sería recomendable duplicar el número de veces que lavas su ropa y la de su cuna o cama, siempre en ciclos de lavado largos con agua muy caliente. Cuantos menos muebles haya en el cuarto del peque mejor, no uses alfombras, corre las cortinas siempre que puedas, no utilices mantas, deja la sábana bajera al aire (que le de la luz), aspira la habitación con frecuencia, nada de peluches ( 🙁 ) y si te lo puedes permitir, cómprate un purificador de aire (un modelo normal que venga con un filtro de carbono y punto). En cualquier caso será el alergólogo el que mejores recomendaciones te hará al respecto.

2) Establecer una rutina de higiene e hidratación de la piel

Como ya he dicho, uno de los problemas de la DA es que la piel pierde más agua de lo normal. Por lo tanto hay que crear una barrera para que el agua no escape, hidratar y reparar la barrera natural de la piel. Todo esto lo logramos mediante el uso de vaselinas, jabones, champús y cremas específicas para la DA.

Será el pediatra el que te diga la rutina que tu hijo debe seguir atendiendo a la gravedad de su caso. Sin embargo es prácticamente obligatorio que uses productos de higiene y cuidado específicos para DA. Son más caros, pero su efectividad está fuera de toda duda.

¿Cuál es la rutina habitual de higiene?

Se recomienda no realizar más de 4 baños o duchas a la semana, siempre con agua templada y cortos, no más de 10 minutos. Para el baño usa un gel y un champú específico para DA, idealmente un gel de Avena (Isdin® Avena Syndet, Aderma® Primalba Baby, etc.) y un champú suave, emoliente y calmante (Leti AT4® Champú). No uses esponjas, utiliza toallas de algodón suaves (si la toalla está dura o áspera del uso, cámbiala) y no frotes al secar.

Después del baño SIEMPRE hay que aplicar una crema emoliente específica para piel atópica. De hecho estas cremas hay que aplicarlas dos veces al día. ¿Qué crema? Mi experiencia como farmacéutica me dice que las que mejores resultados obtienen, son las que incluyen urea para hidratar y polidocanol (Laureth-9) en su formulación. El polidocanol es un anestésico tópico que reduce el picor y hace que el niño se rasque menos (el rascado es uno de los desencadenantes del brote atópico). Balneum Plus, Ureadin Calm Crema Hidratante Antipicor, Leti AT4 (sin urea pero con hidratantes sustitutivos), o Nutratopic Pro-AMP (sin urea pero con hidratantes sustitutivos) son productos que funcionan realmente bien. Además muchos pediatras encargan sus propias fórmulas a las farmacias, si es tu caso también irá bien.

Si en algo te tienes que gastar el dinero es en esto. Los tratamientos no son baratos pero son esenciales para mejorar la calidad de vida de tu peque.

No acudas a cremas baratas compradas en grandes superficies a no ser que no tengas otra opción, no es que vayan a agravar el estado de la enfermedad (si esto fuera así estaría prohibida su venta) es que su efectividad es mucho más baja. Normalmente son únicamente cremas hidratantes sin ninguna otra acción. En cuanto al tema del perfume, lo ideal es que no incluya, sin embargo si la crema es específica para la DA el perfume que incluya será muy suave. NO UTILICES CREMAS HIDRATANTES CORRIENTES, estás si que pueden empeorar el estado de la enfermedad ya que, al no ser productos específicos, contienen sustancias como alcoholes, perfumes, conservantes, etc. que son agresivos para una piel que no está sana.

3) Tratamiento farmacológico

Durante los periodos donde nuestros nenes no tengan brote no es necesario la administración tópica (cremas) de corticoides salvo que el picor no pueda ser controlado con los productos de uso diario. Si tu hijo tiene DA y ves que se rasca mucho, acude al pediatra para que él valore la administración o no, de algún corticoide tópico que corte el picor e impida el inicio del brote atópico. Los antihistaminicos se han demostrado ineficaces a la hora de controlar este picor, sin embargo se recetan, sobre todo los de primera generación (Difenhidramina, Carbinoxamina, clorfenamina, hidroxicina) debido a su efecto sedante.

En fase aguda, cuando aparece el brote, como digo siempre, si el pediatra no considera otra cosa, el tratamiento habitual es el corticoide tópico, una crema. Por supuesto la crema a utilizar y la pauta de uso la tiene que decidir el pediatra que elegirá la potencia del corticoide y el tipo de vehículo (crema, emulsión, loción) según dónde estén y cómo sean las lesiones. Así mismo el pediatra te podrá recetar una crema antimicrobiana como el ácido fusídico para usar en combinación con el corticoide, esto lo hace porque, en la gran mayoría de los casos, la piel atópica se encuentra poblada por una bacteria que es la principal responsable de la aparición del brote.

Conviene que sepas que la absorción sistémica (lo que penetra en la sangre) de una crema con corticoides es muy baja (siempre respetando las dosis correctas y bajo supervisión médica) y sus efectos adversos en la piel muy poco frecuentes y en usos prolongados. No hagas caso de los iluminados que dicen que los corticoides son malísimos! Que a tu hijo le va a pasar de todo si los usas. Eso son chorradas y además malintencionadas, si el listo que te dice eso no quiere usar corticoides, que no los use, pero aquí estamos hablando de la salud y el bienestar de tus hijos, que no se te olvide. Es el pediatra el que debe valorar el riesgo/beneficio del tratamiento, no Perico el de los palotes.

Si el brote no remite o si es especialmente virulento el pediatra valorara la administración de un ciclo corto de corticoides orales.

Nuevas terapias macrólidos no antibióticos Tacrolimus, Pimecrolimus

Se trata de productos relativamente novedosos que han demostrado una efectividad antiinflamatoria similar a la de los corticoides pero no presentan su principal efecto adverso, la atrofia cutánea. Su utilización está especialmente indicada en zonas extremadamente sensibles de la piel (donde no estén indicados los corticoides) y en casos de resistencia a los corticoides. Además al contrario de lo que ocurre con los corticoides su efectividad no disminuye con el uso intensivo y la suspensión súbita del tratamiento no provoca efecto rebote. El único efecto adverso que presentan es que su administración produce irritación y quemazón en la piel, molestias que deben remitir a los 30 minutos de la aplicación.

Complicaciones Sobreinfección

La principal complicación de la DA es la sobreinfección bacteriana, que debe ser tratada con antibióticos tópicos y/u orales, según decida el pediatra. La manera de detectarla es complicada, si la lesión expulsa mucho líquido (exuda) o si aparecen las llamadas costras melicéricas puede tratarse de una sobreinfección bacteriana, en cualquier caso es el pediatra el que tiene que diagnosticarla.

Otra complicación más grave, aunque menos común, es la sobreinfección por herpes, que requiere tratamiento antiviral inmediato.

En resumen

Como ya hemos visto la DA pese a estar considerada una dolencia leve, genera un gran malestar en nuestros niños e influye muy negativamente en su calidad de vida. Lo mejor que podemos hacer contra ella, es intentar contenerla mediante una buena rutina de higiene, cuidado y tratamiento, siempre bajo supervisión pediátrica y huyendo de consejos inexpertos.
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laboticariadeferia

Bibliografía:

  1. ACTITUD ANTE EL NIÑO AFECTO DE DERMATITIS ATÓPICA
    A Martorell Aragonés(1), A Martorell Calatayud(2)
    (1)Unidad de Alergología. Hospital General Universitario. Valencia.
    (2)Sección de Dermatología Pediátrica. Servicio de Dermatología. Hospital de Manises. Valencia.
  2. Dermatitis atópica
    E. Fonseca Capdevila
  3. Martin Mateos MA. Guía de tratamiento de la
    Dermatitis Atópica en el niño, 2.ª ed. Documento
    de consenso. Grupo de expertos. Barcelona:
    Ergon; 2012.

 

 

 

 

 

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