¿Cómo elegir el colchón ideal para la cuna de mi bebé?
Para mi hay 3 cosas fundamentales en las que debemos gastar el dinero (si lo tenemos) sin miramientos: las sillitas del coche, el carrito y el colchón de la cuna.

Pues bien, hoy hablaremos de los colchones de cuna:

Lo primero que tenemos claro es que nuestros peques van a pasar muchas horas durmiendo durante, como mínimo, dos años en el colchón de cuna que elijamos.
Sabiendo eso y teniendo claro también que gastar sin miramientos no quiere decir dejar que nos timen, os dejo los puntos básicos que debe tener el colchón ideal para vuestro(s) bebé(s):
  1. Ha de ser transpirable. Esa transpirabilidad tiene dos efectos positivos. En primer lugar ayuda a regular la temperatura evitando que se caliente demasiado, propiciando así que nuestro bebé esté más cómodo y en segundo lugar, si se da el caso de que el bebé se pone boca abajo, dificulta la acumulación de CO2, previniendo una ocasional muerte por asfixia. Mi consejo es que busquéis un colchón con el núcleo perforado que facilite la circulación interior de aire. Tened cuidado con la publicidad engañosa y las noticias sin contrastar, la transpirabilidad del colchón NO previene el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), simplemente reduce el riesgo de que aparezca. Si bien ha quedado demostrado que el dormir boca abajo (y la consiguiente acumulación de CO2) es uno de los desencadenantes, el SMSL es de origen multifactorial y todavía no se ha encontrado una causa común que lo explique.
  2. Con la firmeza justa. Si es demasiado duro corremos riesgo de provocarle a nuestro peque plagiocefalia (aplanamiento de la cabeza) y si es demasiado blando, nuevamente aumentamos el riesgo de asfixia y de provocar el SMSL. Existen colchones con dos caras, una más suave para usar hasta los 6 meses de edad y una más firme para usar a partir de entonces, que cumplen a la perfección esta premisa.
  3. Cómodo. Como ya hemos visto los primeros meses de vida pasará la gran parte del día en él, así que es necesario que se encuentre cómodo. Elige un colchón con una capa de al menos 3 cm de viscolatex o cualquier otro material con “memoria”.
  4. Seguro. Debe ser imposible que el bebé se quede atrapado entre el colchón y la cuna. Para ello busca un colchón del tamaño exacto de la cuna y con refuerzo perimetral.
  5. Higiénico. Hoy en día es muy difícil encontrar un colchón que no esté hecho de materiales con propiedades antimicrobianas e hipoalergénicos, en cualquier caso, aseguraros de eso también.
  6. Con funda. La funda es imprescindible para no estropear el colchón con el uso y porque los peque vomitan, se hacen pis (si a veces hay accidentes, pañales puestos por los abuelos…), etc. Así que busca una funda con las mismas características que el colchón, transpirable, hipoalergénica y demás. Y es que aquí, en lo aparentemente fácil, es donde metemos la pata. De nada sirve comprar un megacolchón ultratranspirable, hipoalergénico, antiácaros, y genial de la muerte si luego le ponemos una funda de 5 euros que pertenece a nuestra familia desde el siglo V AC. y se transmite de generación en generación.
  7. Precio. El precio de un colchón decente está entre los 120€ y los 200€. Más es innnecesario y con menos es difícil encontrar uno que cumpla con todas las características que hemos visto. Como ves tampoco es que suponga un desembolso muy importante, más si lo comparamos con el resto de cosas que hay que comprar. Si tenéis que recortar o dejar de comprar algo para poder elegir un colchón bueno hacedlo, que seguro que tantos zapatos y juguetes no necesita un bebé recién nacido 🙂

Os recomiendo que leáis también mi post sobre 10 cosas prescindibles para tu bebé.

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