¡Llegó el verano! Disfrútalo sin preocuparte del sol

Por fin llegó el calor y con él las vacaciones, playa, piscina y ¡El sol!

Y de eso hablaremos hoy, de cuáles son los peligros del sol y de cómo proteger a nuestros peques.

El sol emite muchos tipos de radiación, UV, rayos gamma, rayos X, IR, visible, etc. y aunque la mayoría no llega a penetrar la atmósfera (gracias sobre todo a la capa de ozono) a nuestra piel si que llegan algunas de esas radiaciones. Fundamentalmente tres tipos: UVA, UVB e IR.

  • La radiación UVB es de alta energía (onda corta), pero bajo poder de penetración. Es la más peligrosa, la responsable de que nos quememos y la que aumenta considerablemente el riesgo de padecer cáncer de piel.
  • La radiación UVA es de baja energía (onda larga), pero alto poder de penetración. Es la responsable del envejecimiento de la piel y la que desencadena las alergias solares.
  • La radiación IR es de muy baja energía, pero potencia los efectos nocivos de las radiaciones UV.

Una vez sabemos de qué tenemos que protegernos buscaremos el mejor fotoprotector:

Normalmente los protectores solares protegen solo contra las radiaciones UVB. De hecho, el FPS es la relación entre la dosis mínima de radiación UVB que produce daños en la piel sin protección solar y la dosis de UVB que produce daños en una piel con protección solar. O lo que es lo mismo las veces que hay que multiplicar el tiempo de exposición para que se produzcan daños en la piel una vez aplicado el fotoprotector. Aunque mucho cuidado con las fórmulas que podéis encontrar en internet que dicen, por ejemplo, que si la piel sin protección aguanta 10 minutos sin quemarse, con un FPS 50 aguantaría 50*10= 500 minutos. Eso es falso, entre otras cosas porque el FPS no tiene en cuenta ni la sudoración, ni el agua, ni la arena, ni ningún otro de los factores externos que afectan, y mucho, a las cualidades protectoras de la crema solar (ni se te ocurra ponerte 8 horas al sol con una única aplicación).

Además de eso los protectores solares pueden incorporar 3 tipos de filtros:

  1. Físico o mineral: Es justo eso, un filtro físico que refleja la radiación. Antes eran más incómodos de aplicar y visibles en la piel (el típico protector que te pintaba de blanco) pero hoy en día, gracias a las fórmulas de pigmentos micronizados (nano), su aplicación y apariencia en la piel se asemejan mucho a las de los protectores de filtro químico, lo único que tienes que tener en cuenta es que tienes que repetir la aplicación más veces.
  2. Químico: Es el más habitual. Funciona básicamente absorbiendo la radiación UV y reemitiéndola en forma de calor.
  3. Mixto: Una mezcla de los dos anteriores.

Por último, ahora que conocemos los daños que puede causar el sol y los tipos de protector que tenemos para combatirlo, nos queda saber la mejor manera de aplicarlos para disfrutar al máximo del sol con nuestros peques sin sufrir ningún percance:

  1. Aplícales siempre un buen protector solar IR+UVA+UVB 50+. Repite la aplicación cada 45 minutos si su piel es muy blanca o son sus primeros días de playa de la temporada, o si no, cada dos horas como máximo. Además, hay que volver a aplicar la crema después de cada baño aunque la crema sea resistente al agua. Esa resistencia lo que nos indica es que mientras te bañas la crema no pierde efectividad, pero en cuanto sales del agua y te secas con una toalla la crema desaparece.
  2. Si puedes compra también una crema específica para la cara, sobre todo porque las fórmulas para el cuerpo irritan los ojos.
  3. Los fotoprotectores no protegen ni contra la insolación ni contra la deshidratación. Tus peques siempre con gorra y siempre bien hidratados (dales agua, aunque no la pidan y frutas como melón o sandía).
  4. Evita o limita la exposición durante las horas centrales del día (de 12:00 a 16:00). Usa sombrillas o camisetas.
  5. Los bebés menores de 1 año no deben exponerse al sol durante más de 10-15 minutos seguidos por lo que tampoco tiene mucho sentido llevarlos a la playa (☹). La protección solar se la podemos aplicar a partir de los 6 meses y siempre específica para bebés.
  6. Hasta los 3-4 años es mejor usar filtros físicos, sobre todo en la cara.
  7. No uses cremas del año pasado y consérvalas siempre lejos de la luz solar. En la playa cúbrelas con la toalla, debajo de la sombrilla o en el bolso.
  8. No te olvides de las gafas de sol con filtro UVA+UVB y categoría o índice de protección mínimo de 3. Lo ideal para la playa son polarizadas con IP 4.

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